Construcción

image_pdfimage_print

En 1913, Antonio Devoto compra a La Inmobiliaria las tierras donde estaba previsto erigir la Iglesia y la construcción existente en ese lugar, con el ánimo de completar la misma. Contrata al Arq. Austro-húngaro Marcovich que tomó como modelo el Panteón real de la Basílica de Superga en Italia. Asimismo, encomendó las pinturas a los artistas italianos Dante Ortolani y Luis Boni quienes junto con un grupo de artesanos se abocaron a esta magnífica obra.

Por indicación del mismo Devoto, se excavó una cripta destinada a la sepultura de sus restos y los de sus esposas, la Sra. Rosa Viale y la Sra. Elina Pombo. Esto traería futuros problemas pues los cimientos de la estructura no tenían la profundidad adecuada para soportar esta construcción.

En 1916, el Rey de Italia otorga a A. Devoto el título honorífico de Conde por su ayuda a los inmigrantes durante la guerra. En julio de ese mismo año, sobreviene su muerte y las obras se ven nuevamente suspendidas.

Don Antonio no había tenido hijos y su segunda esposa es designada heredera universal de sus bienes. Doña Elina Pombo decide continuar con la obra.

Se levanta la casa parroquial de dos plantas con grandes comodidades, y adosado a la misma, se erige el Baptisterio.

Antes de ver concretado su deseo, Elina Pombo fallece el 21 de julio de 1923.

A Doña Elina la heredan sus hermanos quienes finalmente concluyen la obra en agosto de 1928.

Gracias a diversas donaciones, se comenzó enseguida de inaugurada, la construcción del Salón Parroquial, dotado de un escenario con tablones y bambalinas, y que fue usado largamente para representaciones teatrales. Se contaba además con una pantalla para proyecciones, que servía para reunir en tardes de cine, a los niños del barrio.

En la antesala de acceso a la escalera que lleva al Coro, se construyó un camarín con altar para honrar al Señor Jesús de la Buena Esperanza, con una hermosa imagen y pinturas que evocan su milagrosa aparición en Quito, Ecuador.

No se admiten más comentarios